Define dónde va a terminar.

Antes del prompt o del diseño, escribe el producto y su espacio disponible. Por ejemplo: una composición vertical para un área de 20 × 25 cm. Las medidas son un ejercicio; el área real la confirma quien fabrica o imprime.

Pregunta a tu proveedor por el tamaño final, formato de archivo, tratamiento del fondo, perfil de color y resolución de trabajo. Sublimación, DTF y serigrafía tienen preparaciones diferentes; no copies parámetros de una técnica a otra sin verificarlos.

El recurso ayuda a revisar un archivo. No sustituye las especificaciones del equipo ni una prueba sobre el material real.

Convierte centímetros en píxeles.

Para una imagen de mapa de bits, las dimensiones necesarias dependen de la medida final y de los píxeles por pulgada elegidos para trabajar. Acuerda ese valor con el proveedor.

La operación: centímetros ÷ 2,54 × PPI. La herramienta redondea hacia arriba cada dimensión para evitar quedarse corta por una fracción de píxel.

Alcanzar ese tamaño no garantiza nitidez: ampliar un archivo pequeño puede añadir píxeles sin recuperar el detalle que falta. Tampoco comprueba color, transparencia o resultado físico.

El fondo también forma parte de la entrega.

Revisa si necesitas un fondo visible o transparencia real. Un patrón de cuadros guardado dentro de una imagen sigue siendo una imagen opaca. Cambiar el fondo de visualización puede ayudarte a detectar zonas y bordes.

Flora modular con zonas transparentes, sobre el fondo de visualización elegido.
El diseño conserva su transparencia; los botones cambian la superficie detrás. Esto no simula tinta, material o una impresión real.

PNG puede conservar transparencia; JPG no tiene canal alfa. En DTF y otras técnicas, pregunta qué preparación necesita el proveedor y si debe recibir un fondo transparente. No aplanes ni añadas un color por costumbre.

Mira de cerca lo que vas a imprimir.

  • Letras y números: léelos uno a uno. Una imagen generada puede contener texto deformado o incoherente.
  • Contornos: busca halos, recortes, píxeles aislados y detalles demasiado pequeños para el soporte.
  • Composición: revisa el tamaño del motivo y su orientación dentro del espacio real.
  • Origen de recursos: conserva el registro de las herramientas, archivos y permisos utilizados. No des por autorizado el uso de una marca o personaje porque aparezca en una generación.
  • Color: confirma la preparación con quien imprime. La pantalla no es una prueba del color final.

Guarda un original editable y exporta una copia con las especificaciones acordadas. Antes de producir varias unidades, solicita una muestra física.

Una última revisión, a tu ritmo.

Marca lo que ya comprobaste. La lista organiza tu revisión; no certifica que el archivo esté listo para producir.

0 de 6 revisiones marcadas.

Abre, revisa y practica.

Estos SVG son ilustraciones vectoriales originales creadas para esta guía. No pertenecen al curso y no se han validado físicamente en impresión.

Tu pequeño kit de trabajo

Dos composiciones editables y una checklist en texto para guardar junto a tus archivos.

Los SVG son vectores, por eso el comprobador de imágenes de esta página no los admite. Ábrelos en una aplicación compatible y, si exportas un mapa de bits, elige sus dimensiones según la entrega que necesitas.